Cuando publico pensamientos referentes a Dios y a la biblia, lo hago para mantener viva mi fe y solamente para esto. No es con intención de dar a entender que soy un “santo” ni para tratar de convencer a nadie de lo que dice la biblia. Mi conducta no es la más ejemplar, ni es este el mejor medio para intentar convencer a nadie, aunque lo pretendiese. Además cada quién puede creer lo que sea, o no creer si lo considera conveniente. ¿Y por qué entonces no guardar para mí todo esto? La respuesta es sencilla: si estuviera blasfemando, me escondería para ello. Pero dado que los que blasfeman y maldicen lo hacen en público, ¿por qué habría yo de esconderme para hablar de Dios?