Cierta noche, durmiendo boca arriba,
Dormía silenciosamente, profundamente
Soñaba que esperaba a alguien amado
Sonreía, satisfecho, mientras aguardaba
Recordando deliciosos momentos a su lado
Y soñaba el sonido del viento entre árboles
…Fue cuando abrió la puerta
Soñaba que yacía sobre muchas flores
…Era su perfume que llenaba mi habitación
Soñaba una presencia sobrehumana
…Era ella junto a mi cama
Soñaba la luz del sol acariciando mi rostro
…Eran sus manos tibias y suaves
Soñaba que lejana una orquesta de cuerdas
Ejecutaba, virtuosa, alguna bella pieza
…Era el sonido de su respiración
Creo que entonces suspiré sin quererlo,
Pues sentí que el tiempo se detuvo; el sol
Se ocultó tras una nube y la música cesó
(Ella, quitando de sobre mi rostro sus manos,
Tímida y vacilante, retrocedió unos pasos)
Después volvía a mí la calma anhelada
Soñé entonces que comía dulce chokolate
Durante un instante casi me estremecí
Hasta que volví en mí, feliz, y desperté:
Allí estábamos, mi amada, siempre hermosa
Y yo, a quien su beso hubo despertado…